Elegir la clase incorrecta al registrar una marca puede costarte tiempo, dinero y la protección de tu negocio. Descubre qué es la Clasificación de Niza, los errores más frecuentes y cómo DUCIS puede ayudarte a registrar tu marca correctamente desde el inicio.
Registrar una marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) parece sencillo… hasta que llegas al punto clave: elegir la clase correcta dentro de la Clasificación de Niza.
Este paso es crucial, porque determina qué productos o servicios protege tu marca. Elegir mal puede provocar que tu registro no te brinde la protección real que necesitas, o incluso que tu solicitud sea rechazada.
En DUCIS, hemos visto cientos de casos donde las empresas pierden dinero y tiempo por no recibir la orientación adecuada. Por eso, hoy te explicamos cómo funciona la clasificación, cuáles son los errores más comunes y cómo nuestro equipo puede evitar que te pase a ti.
¿Qué es la Clasificación de Niza?
La Clasificación de Niza es un sistema internacional que agrupa todos los productos y servicios en 45 clases diferentes (34 de productos y 11 de servicios).
Fue creada para facilitar el registro de marcas en distintos países, asegurando uniformidad en las categorías comerciales.
Cuando registras una marca, debes indicar en qué clase o clases quieres protegerla.
Por ejemplo:
- Clase 25: ropa, calzado, accesorios.
- Clase 35: servicios de publicidad, marketing o comercio.
- Clase 43: restaurantes y servicios de comida.
Cada clase define el alcance de tu protección. Si eliges mal, tu marca podría no estar cubierta frente a competidores del mismo sector.
Los errores más comunes al elegir una clase
1. Creer que una marca registrada te protege en todo
Uno de los errores más frecuentes es pensar que registrar una marca te da protección universal. En realidad, la protección solo aplica dentro de las clases que registraste.
Por ejemplo, si registras tu marca para ropa (Clase 25), no estará protegida para perfumes (Clase 3), aunque lleve el mismo nombre.
En DUCIS, analizamos tu modelo de negocio completo para determinar todas las clases necesarias, garantizando una protección integral.
2. Elegir una clase por intuición
Muchas empresas eligen una clase “a ojo”, sin revisar la lista oficial del IMPI o sin consultar con un experto.
Esto puede hacer que registren en una clase incorrecta o incompleta, dejando áreas de su negocio sin protección.
Nuestro equipo en DUCIS realiza un análisis estratégico de tu marca, revisando los productos, servicios y proyecciones de crecimiento, para determinar exactamente qué clases necesitas registrar hoy y cuáles podrías requerir en el futuro.
3. Omitir clases relacionadas
Otro error habitual es registrar una sola clase cuando el negocio opera en varias categorías relacionadas.
Por ejemplo: una clínica médica que ofrece atención presencial (Clase 44) y también vende productos cosméticos (Clase 3) debería registrar ambas clases para evitar vulnerabilidades.
En DUCIS, nos aseguramos de cubrir todas las ramificaciones de tu marca, protegiendo no solo lo que haces ahora, sino lo que podrías expandir más adelante.
4. Copiar la clase de otra empresa
Algunas personas revisan registros de otras marcas similares y simplemente copian la clase, sin considerar las particularidades de su propio modelo de negocio.
Esto es un error grave, ya que cada marca tiene un uso comercial único.
En DUCIS, no usamos plantillas genéricas: estudiamos tu caso individualmente para garantizar que el registro refleje con precisión la actividad real de tu empresa.
5. No revisar las actualizaciones de la Clasificación de Niza
La Clasificación de Niza se actualiza periódicamente, incorporando nuevos productos y redefiniendo categorías.
Si no estás al tanto de las versiones más recientes, puedes registrar una clase desactualizada o perder protección sobre nuevas líneas de negocio.
En DUCIS, monitoreamos todas las actualizaciones internacionales para que tu registro siempre esté alineado con la normativa vigente.
¿Qué consecuencias tiene elegir la clase incorrecta?
- Tu marca no estará protegida en tu verdadero sector de negocio.
- Otro empresario podría registrar un nombre igual o similar en la clase correcta.
- Si intentas usar tu marca en otros productos o servicios, podrías enfrentar conflictos legales.
- En caso de disputa, el IMPI o los tribunales no podrán defender tu marca fuera de la clase registrada.
En resumen, una mala elección puede significar empezar de nuevo desde cero, con gastos adicionales y pérdida de tiempo.
Cómo DUCIS te ayuda a elegir la clase correcta desde el inicio
- En DUCIS no solo registramos marcas: protegemos el valor de tu negocio a largo plazo.
Nuestro proceso incluye: - Análisis del giro comercial y modelo de negocio.
- Búsqueda de antecedentes registrales para evitar conflictos con marcas similares.
- Determinación exacta de las clases Niza que se alinean con tus productos o servicios.
- Gestión completa ante el IMPI, asegurando que tu registro se apruebe sin observaciones.
- Seguimiento post-registro, incluyendo recordatorios de declaración de uso y renovación.
Así garantizamos que tu marca esté protegida donde realmente importa, evitando errores que podrían costarte mucho en el futuro.
Conclusión
La Clasificación de Niza puede parecer un detalle técnico, pero en realidad es el corazón del registro de marca. Elegir la clase incorrecta puede dejar tu negocio vulnerable, mientras que hacerlo correctamente te brinda tranquilidad, exclusividad y protección legal real.
En DUCIS, somos expertos en registro, renovación y protección de marcas. Nuestro equipo legal y técnico te acompaña de principio a fin, asegurando que tu marca esté registrada en la clase correcta y bajo la mejor estrategia para tu crecimiento.
Contáctanos hoy y deja que DUCIS se encargue de blindar tu marca. Porque proteger tu marca, es proteger el valor de tu empresa.

